Conoce coyuca

«Lugar de Coyotes»

La palabra Coyuca proviene del vocablo náhuatl «cóyotl» (coyote), «co» (lugar), y «c» (en); lo que traducido significa “lugar de coyotes”. 

A fines del siglo XV los mexicas conquistaron la región de la Costa Grande e instalaron la provincia tributaria de Cihuatlán, a la cual pertenecieron los pueblos del actual municipio de Coyuca de Benítez hasta la llegada de los españoles.

En 1786, Coyuca dependió de la subdelegación de Zacatula; durante la Guerra de Independencia,  formó parte de la provincia de Tecpan y el distrito de Acapulco; en 1852, se elevó a la categoría “ciudad” y se le agregó “de Benítez” en honor a la señora María Faustina, esposa del general Juan Álvarez.

Al erigirse el estado de Guerrero quedó incluido en el distrito de Galeana y no fue hasta el 6 de mayo de 1876, que, siendo gobernador el general Diego Álvarez, mediante Decreto 30, se constituyó como municipio; confirmando su estatus en las leyes orgánicas de división territorial de 1908 y 1944.

Monumentos Arquitectónicos

Aunado a la belleza natural con la que cuenta el municipio, con sus ríos y sus lagonas; en la cabecera municipal se encuentran la parroquia de San Miguel Arcángel, el monumento erigido al caudillo de la Independencia don Hermenegildo Galeana y otro a doña María Faustina Benítez de Álvarez.

Fiestas y tradiciones

Fiestas populares: del 20 al 30 de septiembre se festeja a San Miguel Arcángel; el 8 de diciembre, a la Purísima Concepción; el 3 de mayo, a la Santa Cruz; el 15 de mayo, a San Isidro Labrador, y del 6 al 16 de abril la tradicional Feria de la Palmera.

Es popular la danza El Guajolote, originaria de la comunidad de Tepetixtla, que se presenta ocasionalmente en eventos religiosos.

Entre las leyendas que aún persisten se cuenta que en el paraje denominado cerro del Guajolote escondió armas y riquezas el general Juan Álvarez y que, ya pasado un largo tiempo, pidió a los indios de Tixtlancingo que las trasladaran a su Hacienda La Providencia. Algunas personas han tratado de localizar el lugar exacto, pero lo inaccesible del terreno lo impide y además el paso del tiempo y los derrumbes posteriores han cubierto la entrada del escondite.

Otros relatos giran en torno al cerro de La Campana: los pobladores señalan que la formación de esa montaña fue realizada por un grupo indígena que se estableció en dicho lugar, considerado estratégico, pues está colocado en la parte alta del punto conocido como El Fortín, al norte de la ciudad, desde allí se visualiza la zona costera y la franja azul del mar.